Perdono para Vivir

 

El camino del perdón es el más beneficioso porque nos libera y nos da la oportunidad de vivir una vida plena y feliz, comenzando un nuevo libro, o pasando página.

Irene Villa

 

Eso fue lo que elegí tras un brutal atentado cometido por la banda terrorista ETA en octubre de 1991 en Madrid, cuando iba en coche con mi madre al colegio, y que a punto estuvo de acabar con la vida de ella (por entonces de 40 años) y la mía (12 años).

Ambas perdimos partes de nuestro cuerpo: ella un brazo y una pierna y yo las dos piernas y tres dedos de una mano. Pero perdonamos para poder seguir viviendo, y el hecho de seguir vivas es un regalo que jamás dudamos en agradecer.

La otra gran decisión de nuestras vidas fue ver solo lo positivo. Así, contagiando felicidad, aprendiendo a querernos y siendo dueñas de nuestros sentimientos, decidimos que nuestra vida empezaba de nuevo.

Creo que tras un hecho traumático tan salvaje no hay otra forma de recuperar la paz que perdonando. Es el único camino para liberarnos y dejar ir esa persona que conscientemente nos destrozó la vida.

Para perdonar es también muy importante comprender y aceptar. Porque la comprensión siempre genera alivio y responde una pregunta sana y terapéutica: ¿para qué?

La pregunta que no tiene respuesta y que solo genera sufrimiento es: ¿por qué a mí?

Encontrando y comprendiendo esas motivaciones por las que alguien te hirió, y dándole un sentido a lo ocurrido, uno puede volver a recomponer los mil pedazos en los que se convirtió su vida.

Generalmente alguien que ha sido víctima de una persona que conscientemente quería hacer daño, no suele ponerse en su lugar para entender la razones que le han movido a ejecutar tal maldad. Sin embargo creo que esta vía es fundamental en el camino hacia el perdón.

El don más grande que tiene la gente con éxito, es pasar a la acción. Una actitud productiva ayuda a pasar página y dibujar un mejor escenario para nuestra mejor versión. Muchos no tuvimos otra opción por las circunstancias a las que tuvimos que enfrentarnos —“uno no sabe lo fuerte que es hasta que ser fuerte es tu única opción”—, pero la forma más placentera y productiva de vivir es hacerlo con determinación, dedicación, disciplina y actitud.

Elegimos nuestras actitudes, y sabiendo que esa actitud determinará nuestras emociones, creo que lo más sensato es focalizarse en lo adecuado y positivo para atraer acciones y personas positivas.

Identificar a las personas tóxicas e incluso nuestro grado de toxicidad (los miedos, el victimismo, la culpa, el narcisismo, la envidia, la ambición, la ira… son muchas de las causas de la toxicidad de las personas) nos ayudará a potenciar nuestra independencia, sabiendo que somos responsables y no víctimas. Conociendo nuestras virtudes pero también nuestras debilidades, podemos manejar esos indicios tóxicos, que solo buscan despertar compasión, atención o la necesidad de poder.

Todos somos capaces de reformar nuestra arquitectura personal, alimentando el proceso de cambio necesario, sin olvidar que es un trabajo constante y diario. Y que siempre hay algo que mejorar. Hasta el último día de nuestra vida estamos aprendiendo.

Hemos de alimentar nuestra autoestima, enfocándonos en nuestras posibilidades, logros y pensamientos positivos. Mantener ese entusiasmo que nos impulsa a la acción, a seguir luchando, a levantarnos una y mil veces. Porque aunque la vida a veces no sea fácil, siempre merece la pena  vivirla. El amor es el gran motor sin el que nada tiene sentido y el principal promotor del perdón.

Como beneficiaria de una actitud y unos pensamientos positivos (sin duda la clave de una vida plena a nivel familiar, laboral y deportiva), pero también como psicóloga, creo que la clave está en saber controlar nuestras emociones y que nada ni nadie pueda alterarlas. Saber detectar nuestro malestar y aliviarlo optimizando nuestro interior y mejorando la actitud, es algo en lo que vale la pena invertir, ya que cada vez vivimos más años y hemos de buscar las mejores condiciones posibles.

La vida es un eterno aprendizaje. Y la herramienta más válida es nuestra mejor actitud.

Precisamente “el perdón es la fragancia que deja la violeta en el talón de aquel que la ha pisado". Perdonar significa dar algo positivo cuando se ha recibido un daño.

El perdón es un acto de amor y como tal, al primero que beneficia es a quien lo da, a quien siente ese amor en su corazón y es capaz de dar un bien a consecuencia de un mal.

Dicen que perdonar es de almas grandes, pero yo creo que es de almas inteligentes emocionalmente. Todos tendremos que perdonar en alguna ocasión alguna circunstancia de mayor o menor grado: una decepción, un desprecio, una crítica, una humillación, un abandono, una infidelidad, una traición, una agresión o incluso una violación o un asesinato.

La única forma de liberarse de la rabia, el resentimiento y la angustia más profunda que derivan de un hecho tan terrorífico como inesperado, es perdonando.

Hasta que no se da ese salto cualitativo, como decisión consciente y voluntaria, es muy difícil tener una vida plena. Es incluso probable que uno tenga la sensación de estar muerto en vida. No perdonar implica esconder cualidades que nos ayudan a crecer y a sentirnos mejor con nosotros mismos.

 

Irene Villa (Madrid, 1978) es periodista y psicóloga, además de esquiadora paralímpica. Colabora en televisión, da conferencias y ha escrito varios libros. Tiene 3 hijos.

  • FSM

    Gracias. Perdonar a veces resulta muy dificil por no decir imposible pero aprender y convencerse de que es la mejor solucion es ya un paso importante y con este articulo yo al menos lo he conseguido.no puedo mas que expresar admiracion por quienes lo habeis conseguido. Enhorabuena !

    06/09/2020 08:02
  • Amado Arroyo

    Muy aleccionador artículo, el perdón ciertamente nos libera. Su actitud positiva para enfrentar ése trágico episodio de sus vidas nos ilustra y motiva a practicar el perdón.

    26/12/2020 00:28
  • Lidia C. Castillo Vera

    Se ha escuchado decir "la verdad nos hará libres", y es menester agregar el perdón nos hará libres y sanará nuestro cuerpo y alma. Gracias por compartir tan bello comentario.

    09/06/2022 18:03

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